Hay un hecho crucial sobre tu ciática que nadie te ha contado.
Probablemente ya sabes que el dolor agudo e irradiado se produce cuando un disco intervertebral hernia y comprime el nervio en tu espalda.
Pero lo que quizá no sepas es que un disco herniado puede curarse por sí solo y retraerse alejándose del nervio, de forma natural.
¿Entonces por qué el tuyo no lo ha hecho?
Todo tejido del cuerpo necesita un flujo constante de sangre para curarse. Es la sangre la que transporta los nutrientes y el oxígeno que las células necesitan para repararse.
Pero los discos de la columna vertebral tienen el flujo sanguíneo más bajo de cualquier otro tejido del cuerpo.
En otras palabras, tus discos han estado en ayuno. Y hasta que no reciban el flujo sanguíneo que les ha faltado, tu ciática nunca desaparecerá.
Por suerte, existe una solución sencilla…